
La
mayor parte de nuestras dificultades y conflictos no se presentan como
enfrentamientos físicos, sino como
factores psicológicos desestabilizadores,
para cuya solución no sirven las técnicas de
Aikido, pero si sus actitudes y principios.
Ponemos
en práctica los principios Aiki cuando:
Tomamos todas las circunstancias
buenas o malas como una ocasión de entrenamiento.
Nos adaptamos lo antes posible a todo lo que nos llega.
Expresamos nuestros pensamientos, deseos, sentimientos,
opiniones con sinceridad sin molestar ni ofender a nadie.
No devolviendo “faena” por “faena”, y perdonando al que me ha causado algún
perjuicio.
Procuro fluir con la vida sin oponer
resistencias inútiles.
Escucho con atención y respeto a los
demás, sobre todo a los que no piensan ni opinan como yo.
Evito en mi conducta todo tipo de
violencia.
Me enfrento a las dificultades, o al infortunio con valor y serenidad.
Trato a todas las personas como me
gusta que me traten a mí.
Observo la realidad de cada situación sin prejuicios.
Rechazo el “todo vale” para conseguir mis objetivos en la vida
ordinaria.
Supero el
egoísmo, ayudando siempre que puedo a los demás.
muy cierto este resumen de la influencia del aikido en nuestras vidas. yo lo siento asi también y quisiera agregar que te mantiene en un estado de conciencia muy elevado(SANCHIN)
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